La poquísima cantidad de azúcar residual que contiene, convierte Kombutxa en el único kombucha artesanal y sin pasteurizar que no requiere frío para su conservación y transporte. Sólo necesitas un lugar alejado del calor para guardarlo. Cuando lo hayas abierto, ahora sí, consérvalo dentro del refrigerador y bébetelo en menos de 10 días.