En Kombutxa no hay trampa ni cartón. Y es que, con ingredientes sencillos, el procedimiento para elaborar la kombucha no podía ser más fácil. Infusionamos el té, lo azucaramos y añadimos un cultivo de bacterias y levaduras, lo que se conoce como la madre o SCOBY (Symbiotic Colony of Bacteria and Yeast). Lo dejamos fermentar durante 4 semanas. Antes de envasar, añadimos zumos de fruta o de verdura y / o infusiones. Es entonces cuando se produce una segunda fermentación en la botella y nace la suave burbuja.