Kombucha FAQ – Preguntas frecuentes sobre la kombucha

La kombucha es una bebida hecha a partir de té que se hace fermentar y que no pasteurizamos para que no pierda propiedades probióticas. Durante el embarazo y la lactancia, los especialistas recomiendan consumir productos que no hayan sido pasteurizados. Asimismo, la kombucha es una bebida con muchas propiedades desintoxicantes. Es por todo esto que te recomendamos que consultes a un especialista antes de tomarla. De todos modos, encontrarás más detalles sobre kombucha y embarazo y kombucha y lactancia en este post.

No panic, please! El azúcar de caña es uno de los ingredientes de la kombucha. Para hacerlo es absolutamente imprescindible ya que el alimento que utilizan las levaduras y bacterias para fermentar. No sufras, ya que en el producto final el azúcar sólo queda una mínima cantidad residual, lo que las bacterias no se han podido comer. En el caso de Kombutxa, es, como máximo, de 1,8 gramos por cada 100 ml.

La kombucha tiene un sabor muy peculiar, que no tenemos en nuestro registro de gustos. Es entre dulce y avinagrado. Según las variedades, recuerda la sidra o el cava rosado.

Todos nuestros productos son veganos. No contienen absolutamente ningún componente animal. Así pues, es apto para aquellas personas que siguen esta dieta.

En Kombutxa elaboramos (casi) tantas variedades como gustos existen. Si aún no nos has probado nunca y eres aventurero, te aconsejamos que te hagas con un lote que te permitirá probarlas todas. Si lo que buscas es que te aconsejemos, empieza por la Natural, es nuestra variedad más neutra ya que no añadimos ningún ingrediente, ni frutas ni infusiones ni especias, durante la segunda fermentación. Posteriormente, escoge la que más ilusión te haga. Lee atentamente las etiquetas para saber los ingredientes y decídete por la que más te llame la atención.

Si sufres SIBO, un sobrecrecimiento de bacterias en el intestino delgado, puede que la kombucha no te siente muy bien ya que se trata de un producto altamente probiótico. De hecho, cada mililitro contiene alrededor de un millón de bacterias. Soluciona este problema de salud con la ayuda de un profesional y luego podrás tomar tanto kombucha como te apetezca.

La burbuja que contienen nuestras bebidas se genera de forma espontánea durante el proceso de fermentación.

En Kombutxa no hay trampa ni cartón. Y es que, con ingredientes sencillos, el procedimiento para elaborar la kombucha no podía ser más fácil. Infusionamos el té, lo azucaramos y añadimos un cultivo de bacterias y levaduras, lo que se conoce como la madre o SCOBY (Symbiotic Colony of Bacteria and Yeast). Lo dejamos fermentar durante 4 semanas. Antes de envasar, añadimos zumos de fruta o de verdura y / o infusiones. Es entonces cuando se produce una segunda fermentación en la botella y nace la suave burbuja.

Tómalo siempre bien fresquito para apreciar mejor el sabor fabuloso que le da la segunda fermentación. ¡También notarás mucho más las burbujas que contiene!

No hay una hora ideal para tomarlo. La mejor es cuando te apetezca.

Kombutxa es una bebida probiótica y es necesario que lo tengas en cuenta si quieres consumirla habitualmente. Comienza con 100 ml y, según tolerancia, aumenta la dosis. Lo importante es escuchar a tu cuerpo.

Elaboramos Kombutxa en Mataró, cerca de Barcelona. El clima suave de la capital del Maresme es ideal para elaborar la mejor kombucha, consiguiendo que adquiera sus propiedades durante todas las etapas de su elaboración.

En la elaboración de Kombutxa no hay presencia de gluten. Es por esto que la bebida puede considerarse apta para los celíacos, como así lo demuestran los análisis periódicos que hacemos. Tampoco en el caso de la variedad Paleobirra, que combina Kombutxa con infusión de lúpulo. Sin gluten ni otro cereal, de hecho.

La poquísima cantidad de azúcar residual que contiene, convierte Kombutxa en el único kombucha artesanal y sin pasteurizar que no requiere frío para su conservación y transporte. Sólo necesitas un lugar alejado del calor para guardarlo. Cuando lo hayas abierto, ahora sí, consérvalo dentro del refrigerador y bébetelo en menos de 10 días.

Como en todos los fermentados, durante el proceso de elaboración de la kombucha se genera alcohol. Nuestro kombucha contiene una cantidad muy pequeña: menos de un 1% de alcohol.

La kombucha tiene numerosas propiedades saludables que la han hecho perdurar a lo largo del tiempo. Entre otros, contiene probióticos naturales, ácidos orgánicos, enzimas y vitaminas. Sus principales propiedades: apoya la buena salud intestinal y mejora las digestiones, ayuda a la desintoxicación del organismo, potencia la inmunidad y da un toque de energía.

Muchos factores, incluyendo la temperatura ambiental, las concentraciones de azúcar en la fruta y la verdura que añadimos, la época del año o la fase lunar en que se elabora y la diversidad del cultivo, hacen que cada lote que elaboramos sea singular. Pueden variar, pues, el gusto y la dulzura o la carbonatación. Es difícil controlar la naturaleza.

La kombucha está hecho a partir de té que se hace fermentar y, aunque en el producto final, queda muy poca cafeína (unos 5 miligramos frente a los 100 que lleva una taza de café), hay que tenerlo en cuenta cuando queremos dar-le a un niño. Así mismo, también hay que considerar el hecho que, como fermentado, contiene una mínima cantidad de alcohol, menos de un 1%. En un mundo lleno de refrescos, cargados de azúcar e ingredientes artificiales, un vaso de kombucha es una opción saludable. También se puede mezclar con agua fresca o con algún jugo de fruta o verdura para ofrecerlo a los más pequeños.

La kombucha, o té kombucha, es una bebida hecha a partir de té fermentado con muchísimos beneficios para la salud, según describen numerosos estudios científicos publicados en las más prestigiosas revistas. Entre otros, la kombucha contiene probióticos, mejora las digestiones y ayuda en la desintoxicación del organismo. La kombucha tiene una larguísima trayectoria y ha sido elaborada en Oriente desde hace más de 2.000 años. Kombutxa, elaborada por Mun Ferments, ha reinterpretado la receta ancestral para hacer una versión super deliciosa y más saludable aún.

Buenas noticias! Si has detectado que en el fondo de la botella hay un poso, debes saber que es un signo de salud de tu kombucha. Son las levaduras naturales que han contribuido a la producción de las burbujas de kombucha. Tiene un sabor peculiar, pero aporta muchos beneficios para la salud. La sustancia sólida que puedes encontrar en el cuello de la botella es la madre de la kombucha. Decanta la misma cuando lo sirvas o tómatelo sin miedo porque está llena de vitaminas del grupo B! En cualquier caso te aconsejamos que no agites las botellas si no quieres acabar bañado en Kombutxa.

Menos es más. Agua, azúcar y té. Sólo 3 ingredientes. En el caso de Kombutxa, de Mūn Ferments: té verde, de la variedad Lung Ching, el más ecológico que se cultiva en el mundo. El azúcar, de caña y ecológico y el agua, filtrada.

La fecha de consumo preferente es de 9 meses a partir de la fecha de producción. Una vez abras una botella, recomendamos conservarla en frío y consumirla en el plazo máximo de 10. No pierde propiedades, no sufras, pero sí puede variar de gusto y perder la fina burbuja.

No. Un kombucha de calidad debe estar envasada en vidrio, no puede estar pasteurizada para no perder sus propiedades probióticas, debe tener ingredientes naturales y ecológicos y debe contener el mínimo azúcar posible. No busques más: Kombutxa cumple todos los requisitos.