Una de las preguntas que más veces hemos respondido desde que en 2015 empezamos a elaborar y comercializar Kombutxa es si este té fermentado puede ayudar a la hora de adelgazar. El consumo regular de kombucha puede ser un aliado para perder peso. Según describe el estudio publicado el año 2000 por los investigadores Dufresne & Farnworth, esta bebida milenaria reduce la obesidad y regula el hambre.

Incorporar kombucha a tu día a día es una tarea facilísima porqué sólo tienes que seguir una norma: servírtela cuando más te apetezca. En ayunas, potenciarás sus efectos probióticos. Con las comidas, su capacidad para ayudarte en las digestiones. Si quieres saber cómo y cuando es mejor tomar kombucha, te lo contamos en este artículo.

Estas son los 7 puntos por los que kombucha puede ser un compañero ideal en el proceso de adelgazamiento.

1. Empecemos por una evidencia meridiana. Si tu microbiota mejora, te costará menos trabajo ir bajando peso. Mejorar tu flora intestinal tiene que ser tu meta si quieres reducir esos kilos y centímetros a los que quieres perder de vista. Es importantísimo tener el segundo cerebro, es decir el sistema intestinal, en forma para lograr llegar a la meta. Hacer bien las digestiones, ser más regular a la hora de ir al baño. Si las bacterias que habitan tus intestinos son saludables, procesarás mejor los nutrientes y filtrarás más eficientemente los desechos. Kombucha tiene probióticos naturales y este aporte hará que, si lo tomas a lo largo del día de forma constante, reequilibres las bacterias que viven en tu sistema digestivo.

2. Mejora tus digestiones. Toma kombucha antes de una comida y te sentirás menos hinchado y experimentarás menos acidez. Uau, ¿y esto lo hace una bebida? Pues sí. La kombucha rebosa enzimas que son de gran ayuda a la hora de descomponer alimentos en el tracto digestivo haciéndolos más fáciles de absorber. Por otra parte, los ácidos orgánicos naturalmente presentes protegen contra intrusos como los parásitos, entre otros. La kombucha, además, contribuirá a mejorar el PH de nuestro sistema digestivo.

3. Kombucha estará a tu lado cuando tengas un antojo de azúcar. Su sabor, eminentemente dulzón, pero también avinagrado y ácido, te dejará satisfecho cuando el deseo de tomar algo dulce aparezca en tu cabeza. La buena notícia es que Kombutxa, nuestra marca, apenas contiene azúcar. ¡La cantidad más baja de las kombucha elaboradas siguiendo el método tradicional y sin pasteurizar que puedes encontrar en el mercado! Todas nuestras variedades contienen menos de un gramo de azúcar cada 100 mililitros. Sólo el sabor Natural contiene 1,8 gramos. Así pues, cuando bebas un sorbo de Kombutxa, casi casi no estarás ingiriendo azúcares. Los ácidos orgánicos y los taninos que contiene naturalmente kombucha también te echarán una mano. Desearás más el subidón que te da ese vasito de kombucha que el que te pueda ofrecerte un refresco, te lo aseguramos.

4. ¿Un café? ¿Una cerveza? ¿Una copa de vino? No, ¡una kombucha por favor!. Ya tienes una opción distinta para empezar el día, para acompañar a tu aperitivo, para acompañar tu comida o tu cena, para tomar a media tarde, para antes o después de practicar ejercicio, para compartir con amigos… Como ya hemos dicho, también contiene taninos y un poco de cafeína. Sabe distinto a todo lo que antes hayas probado, pero te aseguramos es tremendamente adictiva. Cuando pruebes sus burbujas y lo bien que te sienta, ya no habrá marcha atrás.

5. Quédate con esta cifra: 8 veces menos azúcar que un refresco convencional e infinitamente más saludable que un refresco con edulcorantes artificiales. ¿No te parece una información estupenda? Haz el recambio e introduce un poco de kombucha en tu rutina diaria. Continuarás sirviéndote burbujas (se producen espontáneamente durante la fermentación) y te llenarás de nutrientes saludables en vez de calorías vacías. Recortarás calorías, sí, pero sobretodo ganarás salud, te lo aseguramos.

6. Ese flash de energía que necesitas, llega con la kombucha. No, no tiene apenas azúcar. No, no tiene apenas cafeína. Pero cada vaso que tomas, te da un chispazo. Un chispazo que, a la vez que reduce tu estrés y los trastornos nerviosos y el insomnio, hará que afrontes tu día a día con muy buen humor. Mejora tu metabolismo, responsable de tener a punto hormonas que, entre otros, controlan el azúcar en sangre o la sensación de estar lleno; tiene bajo control la grasa corporal o la desintoxicación del organismo y el balance de las tiroides, estimula los sistemas glandulares, reduce la presión arterial, mejora el sistema inmune, detoxifica la sangre, ayuda en la desintoxicación hepática, incrementa la absorción de hierro… ¿Cómo no vas a ser un tú mejorado?

7. Vale, el té apenas contiene fibra. Pero puedes mejorar la ingesta de esta si este té está fermentado, es decir, si se ha convertido en kombucha. Y es que, como probablemente habrás observado si has tomado alguna vez nuestra Kombutxa alguna vez, suele haber una substancia flotando en la botella. Esta substancia es el archifamoso SCOBY (Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast) o madre de la kombucha. Está formado por capas y más capas de celulosa y, sin darte cuenta, vas consumiéndolo a cada sorbo. Se trata de una fibra insoluble que, dentro de tu sistema digestivo, irá eliminando desechos no digeridos y otras sustancias químicas nocivas. Esta fibra, además, te ayudará a controlar los niveles de azúcar en sangre.

No lo pienses dos veces. Encontrarás Kombutxa en 8 sabores distintos ultradeliciosos, ultrasaludables, ultradiferentes y ultraadictivos. ¡Te va a encantar conocerla!